Caja laberinto
Un bote que solo se abre sabiendo el camino. Son dos piezas: el casquillo lleva tres pasadores por dentro y el cuerpo lleva el laberinto grabado por fuera. Para abrirlo hay que llevar los pasadores desde la entrada hasta la salida, subiendo, bajando y girando en el orden correcto.
Los tres pasadores van repartidos a 120° y ven el mismo dibujo a la vez, así que el laberinto se repite cada tercio de vuelta y da la vuelta entera: salir por el lado derecho de un sector es entrar por el izquierdo del siguiente. No es un laberinto plano, es cilíndrico.
Y no está dibujado a mano. Se genera como un árbol de expansión, que por definición deja exactamente un camino entre la entrada y la salida —ni ninguno ni dos—, y se recorre para comprobarlo antes de fabricar nada.
La rejilla es a propósito más gruesa que la de una caja de coleccionista: seis columnas por sector en vez de diez, con canal más ancho y menos pasos. Es un laberinto que un niño de ocho años resuelve sin desesperarse.
Se imprime en dos piezas y se monta deslizando. Ø59 × 80 mm.
Una persona revisa cada pieza antes de imprimirla, y antes de empacar te mandamos una foto de la pieza terminada.
Envío: Bogotá $10.100 · resto del país desde $18.000. Se confirma antes de pagar.
El pago es por transferencia. Al confirmar el pedido te mandamos los datos y el total, y una persona confirma cuando entre.
Seguridad
- Recomendado para mayores de 8 años.
- No apto para contacto con alimentos ni para lavavajillas.
Lo que estás comprando, en números
- Material
- PLA
- Colores disponibles
- Gris
- Dimensiones
- 59 × 80 × 59 mm
- Peso aproximado
- 86 g
- Perfil de impresión
- Estándar
- El equilibrio habitual entre acabado y tiempo.
- Tiempo de fabricación
- 1 día
Limpiar únicamente con un paño suave ligeramente húmedo. No exponer a temperaturas superiores a 50 °C ni dejar el producto dentro de vehículos o bajo luz solar directa durante períodos prolongados. No apto para lavavajillas, microondas ni contacto con alimentos. Se abre siguiendo el laberinto, nunca tirando ni forzando: si el casquillo no sube es que los pasadores no están en el canal que toca. Montar las dos piezas deslizando, sin golpear.